¿Sigue valiendo de algo aparecer en la primera página de Google? La realidad del Generative Engine Optimization (GEO)
Hablamos mucho de disrupción, pero solemos ser lentos a la hora de cambiar nuestros hábitos de inversión. Sin embargo, la semana pasada, mientras ayudaba a una compañía local a auditar su estrategia de contenidos, nos dimos cuenta de algo inquietante: el 65% de sus búsquedas de marca ya no terminaban en su web. Terminaban en una respuesta generada por una IA que, aunque citaba su nombre, mantenía al usuario dentro de la interfaz del buscador.
El tráfico orgánico, tal y como lo hemos gestionado durante dos décadas, se está evaporando. No porque la gente busque menos, sino porque la forma en que recibe las respuestas ha mutado para siempre.
¿Qué sucede con una marca cuando el usuario ya no necesita hacer clic para obtener lo que busca? ¿Cómo convencemos a un algoritmo que no lee palabras clave, sino que entiende conceptos, de que nosotros somos la autoridad?
En este artículo vamos a profundizar en la transición del SEO al AEO (Answer Engine Optimization) y al GEO (Generative Engine Optimization) Mi tesis es clara: si tu estrategia sigue centrada en posicionar “keywords” en lugar de construir una identidad conversacional verificable, estás optimizando para un mundo que ya no existe.
Aprenderás a entender los nuevos criterios de “citabilidad” de la IA y cómo adaptar tu ecosistema de contenidos para ser la fuente de verdad de los agentes inteligentes.
Te comparto otros artículos de esta misma temática que han tenido mucho éxito en esta newsletter:
Por qué tu web ya no es suficiente: cómo influir las fuentes que consultan los modelos de IA.
Del clic a la confianza: el fin del SEO tal como lo conocemos (y el nacimiento del AEO)
¿Cómo posicionar tu contenido en las respuestas de inteligencia artificial?
Cómo lograr que Copilot, ChatGPT o Gemini citen tu contenido en sus respuestas.
El cambio: de buscar a preguntar
El paradigma del buscador clásico se basaba en el orden de mérito: Google te presentaba una biblioteca y tú elegías el libro. El nuevo paradigma, impulsado por Search Generative Experience (SGE), Perplexity o ChatGPT, es el de la síntesis. El usuario ya no quiere la biblioteca; quiere que el bibliotecario le lea el resumen del capítulo que necesita.
Esto no es una evolución menor. Es un cambio estructural en la economía de la atención. El insight relevante aquí es que la relevancia ya no se mide por el volumen de búsqueda, sino por la probabilidad de mención.
Un estudio reciente de diversas consultoras tecnológicas apunta a que las respuestas generadas por IA reducen la tasa de clic (CTR) en los resultados informativos hasta en un 40%. Para un directivo de marketing, esto significa que las métricas de vanidad, como las impresiones o incluso las visitas totales, están perdiendo su correlación directa con la conversión.
Las implicaciones son profundas. Si tu contenido está diseñado para “atrapar” clics mediante titulares sensacionalistas pero carece de datos estructurados o una narrativa coherente que una IA pueda digerir, simplemente serás invisible para los AIgents o agentes inteligentes que hoy filtran la información por nosotros.
¿Ves a qué me refiero? El SEO era para humanos que escaneaban listas. El AEO es para máquinas que procesan contextos.
Tu estrategia de Identidad Conversacional para trabajar GEO y AEO
Para transicionar hacia el AEO y el GEO, he desarrollado una metodología que aplico con mis clientes, centrada en lo que llamo la Automatización Significativa del contenido. No se trata de publicar más, sino de publicar mejor para ser “leídos” por las máquinas.
Primero, debemos trabajar la Arquitectura de Datos. No basta con escribir bien; hay que etiquetar mejor. El uso de microdatos y esquemas de organización es el lenguaje que los agentes inteligentes usan para entender quién eres. Si no le dices a la máquina explícitamente qué problema resuelves, ella no lo adivinará.
Segundo, la Diversidad de Fuentes. El GEO se nutre de la triangulación. La IA confía más en ti si otros sitios de autoridad dicen lo mismo que tú. Esto nos obliga a recuperar un PR (Relaciones Públicas) más técnico y estratégico, donde el objetivo es que nuestra marca sea el “hecho” que la IA utiliza para fundamentar su respuesta.
Tercero, la Optimización de Respuestas Directas. Debemos auditar nuestro contenido para responder preguntas complejas en los primeros párrafos. Es lo que denomino “darle el titular a la IA”. Si obligas al algoritmo a navegar por 1.000 palabras de relleno para encontrar un dato, te descartará.
Volviendo a aquel cliente que mencioné al principio, no tenían un problema de tráfico, tenían un problema de invisibilidad algorítmica. Estaban gritando en una habitación vacía mientras la conversación real sucedía en otro lugar.
El SEO no ha muerto, pero ha dejado de ser el protagonista. Ahora somos facilitadores de respuestas. Somos arquitectos de una identidad que debe ser capaz de mantener una conversación coherente a través de cualquier interfaz, sea de texto, voz o un agente autónomo.
Si quieres que tu marca sobreviva al fin del clic, aquí tienes tus 5 pasos de acción para mañana mismo:
Audita tu presencia en buscadores generativos: pregunta a ChatGPT, Gemini, Perplexity o Claude sobre tu marca y tus servicios. Analiza qué fuentes cita y si tú estás entre ellas.
Implementa Schema avanzado: asegúrate de que cada página de producto o servicio tenga datos estructurados impecables. Habla el idioma de las máquinas.
Adopta el formato “Pregunta-Respuesta”: Reestructura tus artículos principales para que respondan directamente a dudas específicas en las primeras 100 palabras.
Siembra autoridad externa: prioriza las menciones en medios y foros de nicho; la IA utiliza estas señales para validar tu credibilidad (GEO).
Mide tu “Share of Model”: empieza a trackear con qué frecuencia y en qué tono apareces en las respuestas generadas por IA frente a tu competencia.

