De la servilleta a la pantalla: cómo crear storyboards animados con Nano Banana y Midjourney
La tecnología avanzaba tan rápido que cualquier proceso que uniera dos herramientas distintas se volvía obsoleto en semanas. Sin embargo, algo ha cambiado. No hay duda de que los modelos son mejores, pero es que por fin estamos entendiendo que la IA no es una fábrica de resultados finales, sino un colaborador que nos ayuda a cerrar la brecha entre la idea que tenemos en la cabeza y la ejecución técnica.
Hace unos días, conversando con un director creativo sobre la saturación de contenido, llegamos a una conclusión: el problema no es la falta de herramientas, sino la falta de estructura. Tenemos pinceles mágicos, pero hemos olvidado cómo hacer el boceto.
Hoy quiero hablarte de cómo usar la IA no para generar algo, sino para construir una narrativa coherente.
Mi tesis es sencilla: la potencia de los LLMs actuales no reside en el texto que escriben, sino en su capacidad para actuar como directores de arte que mantienen la consistencia de una idea a través de diferentes formatos.
En este artículo vamos a desglosar un proceso real para pasar de una idea abstracta a una secuencia animada, utilizando Nano Banana en Google AI Studio como tu mesa de mezclas creativa y Midjourney como tu motor de renderizado.
Del “Prompting” a la dirección de activos
Hasta hace poco crear un video con IA era una lotería. Escribías una frase y esperabas que el modelo adivinara qué aspecto tenía tu protagonista en la siguiente escena. El resultado solía ser un caos de personajes que cambiaban de cara cada tres segundos.
Lo que está ocurriendo ahora es el nacimiento de la identidad consistente aplicada al video. Los modelos como Nano Banana (integrado en Google AI Studio) dibujan y también entienden el contexto. Si le das una imagen de referencia y un guión, el modelo es capaz de mantener la estética, el tono y la intención narrativa en cada cuadro del storyboard.
¿Por qué esto es vital para un directivo o un creador hoy? Porque reduce drásticamente el coste de la experimentación. Ya no necesitas producir un piloto de 50.000 euros para saber si una idea visual funciona. Puedes prototipar una narrativa completa en una tarde. La evidencia es clara: las marcas que están liderando el sector no están buscando la perfección técnica de Pixar, sino la velocidad narrativa para conectar con su audiencia en tiempo real.
El método en la práctica: casos y aplicaciones
Para que no te quedes solamente en la teoría, veamos cómo este flujo de trabajo cobra vida.
El proyecto “HIM”. Imagina que quieres contar una historia distópica sobre un hombre atrapado en una rutina algorítmica. El proceso empieza en Midjourney creando al protagonista (un retrato cinematográfico, luz tenue, mirada resignada…)
En lugar de intentar animar eso directamente, llevamos esa imagen a Nano Banana. El modelo analiza al personaje y, basándose en nuestro guión, genera los “key frames”: el hombre caminando por la misma calle, tirando el café en la misma papelera, entrando en la misma oficina. La consistencia no es perfecta, pero es lo suficientemente sólida para que el espectador entienda que es el mismo “él”.
Aquí definimos el estilo y el personaje. He buscado un tono cinematográfico y melancólico, similar al estilo de la película Her.
Prompt:
Cinematic medium shot of a 35-year-old man with glasses, wearing a minimalist beige sweater, sitting in a dimly lit futuristic apartment, soft morning light filtering through a window, teal and orange color grading, shot on 35mm lens, hyper-realistic, emotional atmosphere --ar 16:9 --v 6.1
Esto nos da como resultado en Midjourney cuatro opciones de imagen:
Selecciono la segunda y vamos con el siguiente paso en Nano Banana. Una vez tenemos la imagen la subimos a Google AI Studio y usamos este prompt para que la IA actúe como tu guionista y generador de storyboard_
Prompt para Nano Banana: “Actúa como un director de cine. Analiza la imagen que he subido (sujeto, iluminación, paleta de colores). Quiero que diseñes un guion gráfico de 5 escenas para un cortometraje titulado ‘El Algoritmo Silencioso’.
La historia trata sobre este hombre descubriendo que su café matutino siempre tiene el mismo dibujo en la espuma, exactamente igual cada día.
Por favor:
Describe brevemente cada escena.
Genera una imagen para cada escena manteniendo la consistencia del personaje y la iluminación de la foto original.
Asegúrate de que los planos varíen (un primer plano del café, un plano general de la calle, etc.)”
Google AI Studio me genera mi app para ello, aquí tienes una captura de pantalla de la misma:
Una vez que subimos la imagen, ¡Voilà!, tenemos un trabajo maravilloso, aquí te dejo capturas de pantalla:
El Framework: de la idea a la animación
He probado este sistema varias veces y, aunque no está exento de fricciones (como las restricciones de contenido de algunos modelos), es el más eficaz que conozco. Aquí tienes mi metodología paso a paso:
Paso 1. El ancla visual. Todo empieza con una imagen de referencia sólida. Créala en Midjourney. No busques la acción todavía, busca la identidad: el rostro, la paleta de colores y la atmósfera. Esta imagen será tu norte creativo.
Paso 2. La orquestación en Nano Banana. Sube tu imagen a Google AI Studio. Aquí ocurre la magia. No le pidas exclusivamente imágenes; pídele que interprete el guión. Usa una instrucción clara: “Basándote en esta estética, genera los fotogramas clave para esta historia...”. El modelo te devolverá el texto descriptivo y las imágenes que mantienen la esencia del original.
Paso 3. El motor de movimiento. Una vez tienes tus escenas estáticas y coherentes, vuelve a Midjourney para animarlas. Puedes usar la función de animación (Zoom, Pan o el uso de referencias de imagen) para dar vida a esos cuadros. Es un proceso de selección: habrá tomas que fallen, pero la base ya es consistente.
Paso 4. El ensamblaje significativo. La IA genera los ingredientes, pero tú eres el chef. Lleva esos clips a una herramienta de edición sencilla como CapCut. Añade una voz en off (puedes usar ElevenLabs para mantener el nivel de calidad) y, sobre todo, añade diseño de sonido. Un video de IA sin buen audio se siente vacío; con él, se convierte en cine.
¿Ves a qué me refiero cuando hablo de creatividad aumentada? No es que la máquina haga el trabajo por ti, es que la máquina te permite actuar como un director de cine cuando solamente eres un estratega o un creativo con una buena idea.
La IA rescata el concepto de storyboard, permitiéndonos fallar rápido y barato para acertar con fuerza.
Al final, la historia de HIM, ese hombre atrapado en su propia rutina, es una metáfora de muchos profesionales hoy en día: haciendo siempre lo mismo, esperando resultados diferentes. Romper esa rutina hoy pasa por entender que la automatización significativa no es apretar un botón, sino diseñar un proceso.







