Google Pomelli y Claude Design: lo que cambia cuando la IA entiende tu marca antes de diseñar
En las últimas tres semanas han pasado dos cosas que cambian por completo cómo se crea un sistema de diseño y se producen creatividades con calidad profesional. Google lanzó Pomelli. Anthropic lanzó Claude Design. Y entre las dos, el proceso que antes requería un equipo de diseño, semanas de trabajo y miles de euros acaba de comprimirse en horas.
Voy a explicarte qué hacen, en qué se diferencian, y cómo puedes usarlas para crear un sistema de diseño real para tu marca o la de tu cliente. Con un flujo paso a paso que puedes aplicar este fin de semana.
Google Pomelli: tu web se convierte en tu dirección creativa
Pomelli es lo que Google llama una herramienta de marketing con IA. Pero lo que realmente hace es algo más profundo: le das la URL de tu web y extrae lo que ellos llaman el “Business DNA” de tu marca — colores, tipografías, tono de voz, estilo visual, patrones de diseño. Todo automático. Sin briefings. Sin cuestionarios. Sin que tengas que explicar nada.
Con ese ADN, Pomelli genera campañas completas: posts para redes, banners publicitarios, creatividades para Google Ads, emails, miniaturas de YouTube. Todo coherente con tu marca. Todo editable con lenguaje natural (“haz el texto más grande”, “cambia el fondo a azul oscuro”…) sin tocar Photoshop ni Canva.
Desde enero incluye Pomelli Animate (vídeos a partir de piezas estáticas con Veo 3.1 de DeepMind) y Photoshoot (fotografía de producto profesional generada con IA) Está en beta pública, gratis, y desde marzo disponible en más de 170 países.
Lo potente no es que genere posts. Lo potente es que entiende tu marca antes de generar nada. Eso es lo que lo separa de Canva con IA o de cualquier herramienta genérica: no parte de una plantilla, parte de ti.
La limitación: si tu web está desactualizada o tiene mala calidad visual, Pomelli va a extraer un ADN débil. Lo que entra condiciona lo que sale. Siempre.
Pruébalo en 5 minutos: tu primera campaña con Pomelli
Entra en labs.google.com/pomelli con tu cuenta de Google. Te pide una sola cosa: la URL de tu web. Pégala y espera.
En 30-60 segundos Pomelli habrá escaneado tu sitio y te mostrará tu Business DNA, una ficha con los colores que ha detectado, las fuentes, el estilo visual y el tono de voz que interpreta de tu contenido.
Revísalo. Esto es importante. Si el DNA no te representa, el problema está en tu web, no en Pomelli. Es un diagnóstico brutal de cómo la IA percibe tu marca ahora mismo y un argumento potente para actualizar tu sitio si llevas años sin tocarlo.
Si el DNA es correcto, dale una instrucción de campaña. Algo concreto: “campaña de verano para lanzar nuestro nuevo servicio de consultoría” o “serie de 5 posts para Instagram presentando nuestro equipo”. Pomelli genera varias opciones, como posts completos con imagen, copy y formato adaptado a cada canal. Edita lo que quieras con lenguaje natural directamente en la herramienta y descarga.
Un truco que funciona bien: pídele primero una campaña genérica para ver cómo interpreta tu marca. Si el resultado se siente “tuyo”, el DNA está bien calibrado y puedes confiar en las siguientes generaciones. Si se siente ajeno, vuelve al DNA y ajusta manualmente el tono o los colores antes de generar más.
Claude Design: de la idea al prototipo sin abrir Figma
Claude Design se lanzó el 17 de abril y Figma perdió un 7% en bolsa ese mismo día. No es una exageración, es la señal de lo que viene.
Claude Design vive dentro de claude.ai. Le describes lo que necesitas (una landing, una app, un pitch deck, un one-pager, una creatividad, etc.) y genera una primera versión funcional. No una imagen estática: HTML real, clickeable, testeable. La refinas con conversación, con comentarios inline en elementos específicos, con edición directa de texto, o con sliders que Claude genera para que ajustes espaciado, color y layout en tiempo real.
Pero lo que lo hace verdaderamente diferente es esto: Claude Design puede leer tu código fuente y tus archivos de diseño para extraer automáticamente tu sistema de diseño. Colores, tipografías, componentes, espaciado, jerarquía visual. Lo extrae de lo que ya tienes (tu repo de GitHub, tus archivos de Figma…) y lo aplica a todo lo que genere después.
Eso significa que no generas diseños sueltos. Generas diseños coherentes con tu sistema. Cada prototipo, cada slide, cada creatividad respeta las mismas reglas visuales. Sin tener que repetir el briefing cada vez.
Y cuando el diseño está listo, Claude lo empaqueta en un bundle que puedes pasar a Claude Code con una sola instrucción. Del prototipo al código de producción en una conversación. Eso es lo que Figma no hace y lo que ninguna otra herramienta de IA ha conseguido resolver limpiamente.
Funciona con Opus 4.7, el modelo más capaz de Anthropic. Disponible para suscriptores Pro, Max, Team y Enterprise.
Pruébalo ahora: tu primer design system con Claude Design
Abre claude.ai y busca el icono de paleta en la barra lateral izquierda, ese es Claude Design. Abre un proyecto nuevo y empieza con algo así:
“Diseña un sistema de identidad visual para una marca de [tu sector]. El tono es [tus 3 adjetivos]. Los colores deben transmitir [tu emoción objetivo]. Genera: paleta de 5 colores con roles (primario, secundario, acento, fondo, texto), 2 familias tipográficas con jerarquía de pesos, y un componente hero section de ejemplo aplicando todo el sistema.”
Claude genera el sistema visualmente en el canvas. Aquí es donde la cosa se pone interesante: no aceptes la primera versión. Refina. “El primario es demasiado agresivo, bájalo a algo más cálido.” “La tipografía del body es demasiado geométrica para el tono que busco, prueba con una serif humanista.” “Añade un ejemplo de tarjeta de servicio con esta paleta.”
Cada iteración tarda segundos. En 20 minutos tienes un sistema que antes llevaba días.
Si ya tienes web o código, usa la función de importación: Claude Design lee tu repositorio de GitHub o tus archivos de Figma y extrae las reglas visuales que ya estás usando. Es como hacerle una auditoría de diseño instantánea a tu propia marca. A partir de ahí, puedes pedirle que detecte inconsistencias, que proponga mejoras, o que aplique ese sistema a nuevos diseños.
Para equipos, el flujo más potente es este: generas el sistema en Claude Design, lo compartes con tu equipo vía URL interna (tiene colaboración en tiempo real), lo refináis juntos, y cuando está listo le dices “prepara el handoff para Claude Code”. Claude empaqueta todo, tokens, componentes, estructura…, en un bundle que Claude Code puede implementar directamente. Del concepto al código sin salir del ecosistema.
Un detalle que me parece clave: pídele que genere también un DESIGN.md (un archivo markdown con todas las reglas del sistema documentadas) Ese archivo se lo puedes dar a Lovable, a Cursor, a cualquier herramienta de desarrollo, y el código que generen respetará tu sistema de diseño. Es la pieza que conecta diseño y desarrollo sin handoffs manuales.
Lo que las dos herramientas no hacen (y que tú sí debes hacer)
Pomelli es extraordinario para generar creatividades rápidas con coherencia de marca. Claude Design es extraordinario para prototipar y construir sistemas visuales completos. Pero ninguna de las dos sustituye una cosa: saber quién eres como marca antes de pedirles nada.
Si no tienes claro tu tono de voz, tus valores, tu público, tu posicionamiento la IA va a generar cosas bonitas pero vacías. Coherentes visualmente pero sin alma. Es el equivalente a tener un diseñador brillante al que nunca le hiciste un briefing.
Por eso el flujo completo que yo uso empieza antes de la IA. Y es el que te voy a compartir ahora.
Cómo crear un sistema de diseño con IA: el flujo completo
Esto es lo que hago con los clientes de +MAIN.MIND y lo que estamos productizando en las soluciones que estamos desarrollando. No es teoría, es el proceso real, paso a paso.
Paso 1. Define tu identidad antes de tocar ninguna herramienta.
Antes de generar nada necesitas responder cinco preguntas. Puedes hacerlo tú solo o puedes pedirle a Claude que te entreviste (funciona extraordinariamente bien como facilitador de briefing)
Las preguntas:
¿Cuál es tu propuesta en una frase? No lo que haces, lo que prometes. “20 minutos al día para reconectar con tu cuerpo” es una promesa. “Clases de yoga online” es una descripción.
¿A quién le hablas? No demographics — psicografía. No “mujeres 35-50”, sino “profesionales que sienten que han perdido conexión con su cuerpo y no tienen tiempo para largas rutinas”.
¿Cómo hablas y cómo no hablas? Esto es clave. Define 3 adjetivos que sí te representan y 3 que jamás. Una frase que suene a ti y una frase que te haga gritar “esto no soy yo”. La diferencia entre “Hoy no toca, mañana tampoco, pero el lunes empezamos suave” y “TRANSFORMA tu vida en 30 días!!!” es la distancia entre una marca con voz propia y una marca genérica.
¿Qué arquetipo eres? El Cuidador, el Explorador, el Sabio, el Creador... No es un ejercicio espiritual — es un atajo para que la IA entienda tu tono, tu energía, tu forma de relacionarte con el cliente.
¿Qué emoción debe sentir alguien que te descubre por primera vez? Calma, confianza, curiosidad, urgencia, pertenencia. Una emoción. Una.
Con estas cinco respuestas tienes un brief que vale más que cualquier cuestionario de 40 preguntas.
Paso 2. Genera tu sistema de diseño con Claude.
Ahora sí abres Claude. Le das tu brief completo, las cinco respuestas, y le pides que genere un sistema de diseño. No una paleta bonita: un sistema completo.
Lo que deberías pedirle:
Paleta cromática con roles (color primario, secundario, acento, fondo, texto) y sus códigos hex. Pídele que justifique por qué cada color encaja con tu arquetipo y tu emoción objetivo.
Tipografía: una familia para titulares (display), una para cuerpo (body), y opcionalmente una para datos o etiquetas (mono). Con pesos específicos. Con jerarquía clara: H1, H2, H3, body, caption.
Voz: 5 pares de “esto sí / esto no” con ejemplos reales aplicados a tu sector. No genéricos — específicos. “Di ‘te acompañamos en tu ritmo’ / No digas ‘programa intensivo de alto rendimiento’.”
Componentes clave: cómo debería verse un botón principal, una tarjeta de contenido, un hero section, un formulario. Con las reglas de tu sistema aplicadas.
Identidad Conversacional, esa es mi tesis.
Si usas Claude Design, puedes hacer esto visualmente: le das el brief, te genera prototipos con el sistema aplicado, y lo refinas en tiempo real con conversación. El resultado es un sistema de diseño vivo, no un PDF que nadie consulta.
Paso 3. Extrae el ADN visual con Pomelli para creatividades.
Aquí es donde Pomelli entra como complemento perfecto. Si ya tienes web (o la has prototipado con Claude Design), le das la URL a Pomelli y dejas que extraiga el Business DNA. Compáralo con el sistema que has definido en el paso anterior, si coinciden, tienes coherencia real. Si no, sabes qué corregir en tu web.
Con el DNA validado, usa Pomelli para generar la batería de creatividades: posts para redes sociales, banners, ads. Todo alineado con tu sistema. Todo editable. Todo descargable. En minutos, no en semanas.
Paso 4. Documenta y versiona.
Un sistema de diseño que no está documentado no es un sistema, es una colección de decisiones que nadie recuerda. Pídele a Claude que genere un DESIGN.md con todas las reglas: tokens de color, tipografías, espaciado, componentes, voz, ejemplos de uso. Un archivo markdown que cualquier herramienta puede leer y que cualquier persona de tu equipo puede consultar.
Versiona tu sistema. Tu marca va a evolucionar. Tener v1, v2, v3 documentadas te permite comparar cambios, entender por qué se tomó cada decisión, y no reinventar la rueda cada vez que haces un ajuste.
Lo que esto significa para tu negocio
Hace dos años, crear un sistema de diseño profesional costaba entre 5.000€ y 30.000€ y llevaba semanas. Hoy, con Claude Design, Pomelli y un buen brief, puedes tener un sistema funcional en una tarde (siempre y cuando sepas lo que quieres, sino tendrás basura) Con coherencia visual, voz definida, creatividades producidas y un archivo de documentación listo para escalar.
No vas a reemplazar a un director creativo con 20 años de experiencia. Pero sí vas a hacer el 80% del trabajo que antes necesitaba uno. Y si eres una pyme, un freelance o un emprendedor, ese 80% es exactamente lo que necesitas para competir visualmente con marcas que tienen diez veces tu presupuesto.
La ventaja competitiva en diseño ya no es tener más presupuesto. Es tener más claridad sobre quién eres y saber trasladar esa claridad a las herramientas que acaban de democratizar la ejecución.
Primero sabes quién eres. Luego le enseñas a la IA a representarte. Ese es el orden. Y no funciona al revés.
En MAIN MIND construimos sistemas de diseño con IA para marcas que saben quiénes son →











