Claude y el sistema de proyectos: cómo crear tu propio equipo de expertos en IA
Claude es mi herramienta de IA favorita. No lo digo por inercia ni por moda: después de probar a fondo ChatGPT, Gemini, Perplexity y todos los que van saliendo, Claude se ha convertido en mi compañero diario de trabajo. Su forma de razonar, la profundidad de sus respuestas y su capacidad para mantener conversaciones complejas lo sitúan un paso por delante.
Pero hay una función que mucha gente desconoce y que multiplica su potencial: los proyectos.
Qué son los proyectos de Claude
Un proyecto en Claude es un espacio de trabajo independiente donde puedes definir instrucciones personalizadas y subir documentos de referencia. Todo lo que configures ahí se aplica automáticamente a cada conversación dentro de ese proyecto.
Piensa en ello como crear un especialista a medida. En lugar de tener un Claude genérico que necesita contexto cada vez, creas versiones especializadas que ya saben quién eres, cómo trabajas y qué necesitas.
Cómo configurar un proyecto
El proceso es sencillo. Entra en Claude, crea un nuevo proyecto y configura dos elementos clave:
Instrucciones personalizadas. Aquí defines el rol, el tono, el contexto de tu negocio y cualquier directriz que quieras que Claude siga siempre. Por ejemplo: “Eres un estratega de marketing especializado en pymes españolas. Respondes de forma directa, con ejemplos prácticos. Conoces mi agencia, Main Mind, y nuestro enfoque de automatización con IA.”
Documentos de referencia. Puedes subir PDFs, textos o archivos con información que Claude consultará cuando sea relevante. Tu manual de marca, casos de estudio, procedimientos internos, datos de clientes o cualquier conocimiento que quieras que tenga disponible.
Mi configuración: un equipo de especialistas
Yo trabajo con varios proyectos activos, cada uno pensado para un tipo de tarea:
Estratega de negocio. Tiene contexto sobre mi empresa, mis servicios y mi modelo de trabajo. Lo uso para pensar nuevas ofertas, analizar oportunidades o preparar reuniones importantes.
Redactor de contenidos. Conoce mi voz, mis temas recurrentes y mi audiencia. Incluye ejemplos de textos míos que le gustan y directrices de estilo. Produce borradores que suenan a mí desde el primer intento.
Analista técnico. Configurado con documentación de las herramientas que uso, como n8n, Make o APIs específicas. Cuando necesito resolver algo técnico, ya tiene el contexto necesario.
Consultor de clientes. Para cada cliente importante, un proyecto con su información, su sector y sus retos específicos. Cuando trabajo en algo para ellos, Claude ya sabe de qué va todo.
Por qué esto cambia las reglas del juego
Sin proyectos, cada conversación empieza de cero. Tienes que explicar quién eres, qué haces, qué necesitas y cómo lo quieres. Con proyectos, Claude arranca con todo ese conocimiento integrado.
El resultado es que pasas menos tiempo dando contexto y más tiempo obteniendo valor. Las respuestas son más precisas desde el principio, el tono es consistente y la calidad general sube varios niveles.
Es como la diferencia entre contratar a un freelance nuevo cada semana o trabajar con un equipo que ya conoce tu negocio.
¿Cómo empezar?
Mi consejo es que empieces con un único proyecto para tu tarea más frecuente. Dedica quince minutos a escribir unas instrucciones claras y sube uno o dos documentos relevantes. Úsalo durante una semana y ve ajustando según lo que funcione y lo que no.
Una vez que experimentes la diferencia, querrás crear más. Y ahí es cuando Claude deja de ser una herramienta que usas y se convierte en un equipo que trabaja contigo


